CAÑAVERAL DE LEÓN

El municipio de Cañaveral de León se encuentra situado en el norte de la provincia de Huelva, en las estribaciones del Parque Natural Sierra de Aracena y picos de Aroche.
Posee un acusado relieve que alterna cumbres y llanos, paisajes de dehesa y olivar, estampa característicamente serrana.
Debió comenzar a ser poblado entre el tercer y segundo milenio a.C. del periodo Calcolítico, ya que existe un interesante yacimiento en la Sierra de Jacaco.
Su nombre procede de su dependencia de la Encomienda de León, y probablemente del cañaveral que debió existir al pie de un importante manantial de agua que surge en el centro mismo de la población y que ha marcado a Cañaveral, más allá de su nombre, en su configuración y su historia.
Estas tierras fueron conquistadas a los musulmanes a mediados del siglo XIII por la Orden de Santiago, pertenecientes al Priorato de San Marcos de León, que se encargó de repoblar el lugar con gentes de Castilla y León.

La sierra de Huelva por su configuración geográfica, entorno natural y posición fronteriza entre Andalucía, Portugal y Extremadura, representó un punto clave en la reconquista; finalizadas las batallas de Alfonso X en 1253, la sierra pasará a formar parte del reino de Sevilla, excepto dos pueblos de su vertiente norte, Cañaveral y Arroyomolinos, que se añadieron a la gran Provincia de León, constituida por la orden de Santiago en Extremadura y adquiriendo el sufijo “de león”, bajo la tutela municipal de Fuentes de León y el Partido de Llerena.
Cañaveral surgió en una encrucijada de caminos en dirección (N-S y E-O); por lo que el lugar debió interesar paulatinamente a la orden de Santiago, como punto estratégico fronterizo en el que desarrollar su poder religioso-militar.
El 30 de diciembre de 1.588 se producirá un hecho muy significativo para la historia de Cañaveral, el otorgamiento realizado por Felipe II del título de Villa, quedando liberada de la tutela de Fuentes, adscribiéndose al partido de Llerena y adquiriendo jurisdicción en primera instancia.

 

 

Otra fecha clave para Cañaveral fue el  30 de octubre de 1833, durante el reinado de Isabel II, publicándose en esta fecha un Real Decreto en el que se dividía el territorio español en 49 provincias.  Como consecuencia de esta reestructuración, Cañaveral de León pasó a formar parte de la provincia de Huelva.
Actualmente, el núcleo urbano de  Cañaveral de León se localiza en una plataforma en las faldas de la Sierra del Jacaco o sierra del Puerto, donde se contempla en escarpadas pendientes el cultivo del olivar, cuya producción se dedica a la elaboración del aceite de oliva, mientras que al sur se abre un valle que articula una zona de huertas donde se concentra la producción agrícola.  Esta zona de regadío tiene su razón de ser en la existencia de su importante acuífero conocido como el manantial de la Fuente Redonda, principal causante de la singularidad de Cañaveral de León y del que ha sido siempre su modo de vida; una vida ligada indisolublemente y desde sus orígenes a la cultura del agua.

La Ruta del Agua:
La orografía del terreno y la formación caliza de esta sierra, con importantes bolsas y cuevas de agua filtradas, ha posibilitado que en Cañaveral exista uno de los manantiales más importantes del parque natural, fuente de abastecimiento y origen mismo de la población: el manantial de la Fuente Redonda,  que da origen a uno de los conjuntos hidráulicos mas representativos de la cultura del agua.

        

La Ruta del Agua constituye la principal singularidad de Cañaveral y podríamos decir que su mayor patrimonio.  Destinada durante siglos al riego de las huertas de la vega baja da comienzo en el manantial de la Fuente Redonda.  Esta fuente, de tipo árabe, se alimenta de un acuífero que se encuentra debajo de las casas circundantes; elemento urbano, culturalmente relevante, que nos invita al disfrute visual y auditivo característicos de la cultura árabe. 

 

 

El agua que emana de ella es conducida por una larga acequia, el Pilar, por la calle Pantano hasta desembocar en la Laguna, alberca de tamaño excepcional situada en una hermosa plaza de artísticos empedrados, cuyo fin fue y sigue siendo canalizar las aguas por la gravedad del terreno hasta la Calleja del Agua, formada por una red de lievas o canales de distribución en la que el paso del agua ha sido una constante durante siglos.
Este recorrido nos permitirá disfrutar no sólo de una interesante arquitectura destinada al regadío,; ya que, situada en el centro de la localidad, nuestra popular Laguna se convierte cada verano en punto de encuentro y disfrute al estar permitido el baño en sus aguas, constituyéndose en un espacio de sociabilidad para vecinos y visitantes.

Iglesia parroquial de Sta. Marina Mártir

La iglesia parroquial de Sta. Marina Mártir fue fundada bajo el patrocinio de la Orden de Santiago.  Su fisonomía actual responde a distintas etapas constructivas desarrolladas a partir del s. XV; a través de sus cinco siglos de historia, el edificio ha sufrido numerosas modificaciones que, a pesar de haber desvirtuado sus características primitivas, han otorgado una mayor envergadura arquitectónica al templo.

La iglesia parroquial de Santa Marina Mártir poseía sus paramentos encalados, costumbre habitual utilizada para la protección de los fieles contra las epidemias. Debido a la antigüedad de la construcción de la capilla mayor en el siglo XV, como ocurre en otras iglesias de la época, los paramentos solían estar decorados con pinturas murales.

 

http://www.cañaveraldeleon.org/